Deducciones y reducciones fiscales
Primas de seguros
Para las empresas son gasto deducible al Impuesto de Sociedades (Concepto 649) las primas de seguros que paguen a los trabajadores. Por otra parte, no se considera retribución en especie para el trabajador la prima de seguro de salud que la empresa le pague a él, a su cónyuge o a sus hijos siempre que no supere los 500 euros anuales para cada uno de ellos.
Para todos los profesionales y los trabajadores autónomos, son gasto deducible, para la determinación del rendimiento neto en estimación directa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, las primas que paguen por su propio seguro de asistencia sanitaria, por la de su cónyuge y por la de sus hijos menores de 25 que convivan con él. El límite máximo de deducción es de 500 euros anuales para cada un de los citados.
Planes de pensiones
Entre los productos estrella para reducir impuestos se encuentran los planes de pensiones. En el territorio general, las aportaciones realizadas por contribuyentes de hasta 50 años de edad se reducen de la base imponible general hasta 10.000 euros anuales o el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidas individualmente en cada ejercicio (se tomará la menor de las cantidades). En el caso de los mayores de 50 años, podrán reducirse hasta 12.500 euros como máximo o el 50% de la suma de los rendimientos netos de trabajo. En Navarra, la reducción es de 8.000 euros o el 30% de los ingresos obtenidos por trabajo, para los ahorradores de hasta 50 años. Los mayores podrán deducirse 12.500 euros como máximo o el 50% de la suma de los ingresos por trabajo.
Planes de previsión asegurados
Los planes de previsión asegurados (PPA) son otro instrumento de ahorro a largo plazo muy útil para reducir impuestos. Su fiscalidad es igual a la de los planes de pensiones. Los PPA son seguros de vida ahorro, que permiten ir acumulando un capital a lo largo del tiempo. Su diferencia con los planes de pensiones es que su rentabilidad está asegurada de antemano. Además, pueden incluir una indemnización por fallecimiento del titular. Es decir, el plan de previsión asegurado garantiza un importe adicional a las personas designadas como beneficiarias. El objetivo de los PPA es, como con los planes de pensiones, asegurar al contribuyente un capital para su jubilación, ya que conocerá por adelantado el interés garantizado. |